El retén de cigüeñal trasero es una pieza esencial en el sistema de sellado de un motor de combustión interna. Colocado en la parte posterior del cigüeñal, su principal función es prevenir la fuga de aceite lubricante hacia el exterior del motor. Este componente desempeña un papel crucial al mantener el aceite contenido en el interior del motor, asegurando así una lubricación adecuada de las partes móviles.
Además de evitar las fugas de aceite, el retén de cigüeñal trasero desempeña un papel protector clave. Protege el conjunto del embrague al prevenir la infiltración de aceite, lo que podría afectar negativamente su rendimiento. Asimismo, contribuye a salvaguardar el volante de inercia, una parte integral del sistema de arranque del motor, al evitar que el aceite alcance esta área.